Saltar al contenido
Atemporal Ciencia y medicina 9 min read

Biología de la fotosíntesis: El paso de captación de luz con un 90 % de eficiencia

Los organismos fotosintéticos convierten la luz solar en energía química, y sus antenas captadoras de luz pueden transferir energía a los centros de reacción con una eficiencia cuántica superior al 90 % en condiciones óptimas. Estructuras recientes de criomicroscopía electrónica revelan cómo los fotosistemas estabilizan y organizan esa maquinaria.

This article was automatically translated from English by AI. Read the original English version →
Green plant leaves capturing sunlight for photosynthesis biology processes
Reading mode

La biología de la fotosíntesis es el fundamento de prácticamente toda la vida en la Tierra.[s] Las plantas, las algas y las cianobacterias captan la energía solar y la convierten en energía química al producir carbohidratos a partir de agua y dióxido de carbono, liberando oxígeno molecular a la atmósfera.[s] Este paso de captación de luz alcanza una eficiencia cuántica superior al 90 % en la transferencia de energía en condiciones óptimas[s], aunque las reacciones químicas posteriores imponen límites de eficiencia más estrictos.

Cómo funciona la biología de la fotosíntesis

La fotosíntesis ocurre en dos etapas conectadas: las reacciones luminosas y el ciclo de Calvin. En las reacciones luminosas, complejos proteicos especializados en las membranas tilacoides captan fotones y utilizan esa energía para dividir moléculas de agua, liberando oxígeno como subproducto. El ciclo de Calvin emplea luego la energía química producida para convertir el dióxido de carbono en azúcares.

Las reacciones fotoquímicas tienen lugar en las membranas tilacoides, que se encuentran dentro de los cloroplastos en plantas y algas, y aparecen como membranas especializadas en las cianobacterias. Estas reacciones son impulsadas por la función secuencial del fotosistema II (PSII), el complejo citocromo b6f, el fotosistema I (PSI) y la ATP sintasa.[s] Cada componente desempeña un papel específico en la captación de energía lumínica y su conversión en enlaces químicos.

Biología de la fotosíntesis y la división del agua

El PSII es el centro catalítico del proceso fotosintético que impulsa la reacción de división del agua.[s] Esta extraordinaria máquina molecular extrae electrones del agua, libera oxígeno y genera los protones y electrones que se utilizan posteriormente para la producción de ATP y la reducción de NADP+ a NADPH.

El ciclo de oxidación del agua requiere la absorción de cuatro fotones por los pigmentos del PSII, cada uno de los cuales inicia una separación de cargas que finalmente conduce a la liberación de oxígeno.[s] Este requisito de cuatro fotones explica por qué la biología de la fotosíntesis demanda una maquinaria molecular tan precisa: cada paso debe completarse antes de que comience el siguiente.

Transferencia de energía casi perfecta

Los complejos antena captadores de luz rodean los centros de reacción, captando fotones en un rango de longitudes de onda y canalizando esa energía hacia el interior. Las fotoexcitaciones deslocalizadas creadas en estos complejos pigmento-proteína sobreviven durante cientos de picosegundos, difundiéndose a lo largo de decenas de nanómetros para ser recolectadas con una eficiencia cuántica cercana al 100 %.[s]

Contraintuitivamente, el desorden estructural puede potenciar los acoplamientos vibrónicos que favorecen la transferencia de energía. Investigaciones sobre nanotubos de porfirina demuestran que el desorden es el ingrediente clave que mejora drásticamente los acoplamientos vibrónicos intrabanda en toda la banda Q.[s] Esto sugiere que el desorden puede ser una característica de diseño útil, en lugar de un simple defecto.

La brecha verde

Las plantas parecen verdes porque reflejan la luz verde en lugar de absorberla. Las antenas captadoras de luz naturales, con excepción de ciertas estructuras bacterianas llamadas ficobilisomas, generalmente no absorben mucha luz verde.[s] Esta brecha espectral representa energía solar no utilizada, una limitación que los investigadores buscan superar en sistemas artificiales.

Fijación de carbono y sus límites

El ciclo de Calvin convierte el dióxido de carbono atmosférico en azúcar mediante la enzima RuBisCO (ribulosa-1,5-bisfosfato carboxilasa/oxigenasa). La RuBisCO cataliza la carboxilación de la ribulosa 1,5-bisfosfato para formar 3-fosfoglicerato, que ingresa al ciclo para producir azúcares.[s]

La RuBisCO es notablemente lenta e imprecisa. No tiene una especificidad perfecta por el dióxido de carbono: también se une al oxígeno, produciendo una molécula inhibidora llamada 2-fosfoglicolato.[s] Esto desencadena la fotorrespiración, un proceso que consume hasta el 30 % de los equivalentes reductores y el 40 % del ATP producido por la fotosíntesis en condiciones de campo.[s]

Fotosíntesis artificial

Investigadores de la Universidad de Basilea han desarrollado una molécula que imita la fotosíntesis natural al almacenar cuatro cargas simultáneamente bajo irradiación lumínica, dos positivas y dos negativas.[s] Esta acumulación de cargas es esencial para impulsar reacciones químicas como la división del agua y producir combustible de hidrógeno.

A diferencia de intentos anteriores que requerían luz láser intensa, este sistema artificial funciona con intensidades cercanas a la luz solar natural, un hito hacia la producción práctica de combustibles solares. Mejorar los pasos posteriores de fijación de carbono y fotorrespiración ofrece otra vía de avance.[s]

Biología de la fotosíntesis: Arquitectura molecular

Las reacciones fotoquímicas de la fotosíntesis oxigénica ocurren en la membrana tilacoide mediante la función secuencial del fotosistema II (PSII), el complejo citocromo b6f, el fotosistema I (PSI) y la ATP sintasa.[s] El PSII actúa como centro catalítico que impulsa la reacción de división del agua, generando oxígeno molecular y los protones y electrones utilizados para la producción de ATP y la reducción de NADP+ a NADPH.[s]

Estructuras recientes de criomicroscopía electrónica a 2,9 Å de resolución de Chlorella ohadii revelan cómo el supercomplejo del PSII logra estabilidad en condiciones de luz extrema. Subunidades adicionales (PsbR, PsbY) forman interacciones extensas dentro del complejo central, estabilizando el complejo de evolución de oxígeno. Los complejos triméricos captadores de luz (LHCII) se unen al núcleo del PSII a través de proteínas específicas cuya expresión se modula en condiciones de alta luminosidad.[s]

El ciclo de oxidación del agua

La oxidación del agua en el PSII sigue el ciclo de Kok a través de cinco estados intermedios S (S0 a S4). Se requiere la absorción de cuatro cuantos de luz por los pigmentos del PSII para completar un ciclo de oxidación del agua, cada uno de los cuales inicia una separación primaria de cargas y forma un catión radical de clorofila (P680+) en el lado donador de electrones.[s]

El cúmulo Mn4CaO5-6 en el corazón del complejo de evolución de oxígeno está conectado al lumen tilacoide por extensas redes de moléculas de agua unidas por puentes de hidrógeno y cadenas laterales de aminoácidos que forman canales de salida de protones y acceso de agua sustrato. La polarografía y espectroscopía IR resueltas en el tiempo en fotosistemas de cianobacterias modificadas genéticamente identifican tres roles distintos del entorno proteico en la transición limitante de velocidad S3→S4→S0: aceleración de la transferencia de electrones acoplada a protones, inserción de agua sustrato tras la liberación de O2 y equilibrio entalpía-entropía.[s]

Biología de la fotosíntesis: Mecanismos de transferencia de energía

Las fotoexcitaciones deslocalizadas creadas en complejos antena pigmento-proteína sobreviven a los canales de conversión interna con pérdidas durante escalas de tiempo de varios cientos de picosegundos, difundiéndose a lo largo de decenas de nanómetros para ser recolectadas con una eficiencia cuántica cercana al 100 % como un estado de separación de cargas estabilizado.[s] En condiciones óptimas, los sistemas fotosintéticos alcanzan una eficiencia cuántica superior al 90 % en la transferencia de energía desde las antenas hasta los centros de reacción.[s]

La espectroscopía electrónica 2D controlada por polarización en nanotubos de porfirina demuestra que los acoplamientos vibrónicos-electrónicos (vibrónicos) persisten a temperatura ambiente en grandes agregados desordenados. El desorden es el ingrediente vital que mejora drásticamente los acoplamientos vibrónicos intrabanda en toda la banda Q.[s] El régimen de parámetros en el que el desorden energético coincide con vibraciones Raman activas densas y energías de reorganización débiles podría ser un principio de diseño clave en la biología de la fotosíntesis.

Arquitectura del PSI y adaptación a la luz roja lejana

Estructuras de criomicroscopía electrónica a 2,35 Å de resolución de Euglena gracilis revelan un núcleo mínimo del PSI asociado con doce subunidades LHCE y cuatro LHCII. La mayoría de las subunidades LHCE se organizan en dímeros mediante interacciones hélice C-hélice C.[s] Dos dímeros con una LhcE8 monomérica forman un pentámero LHCE de tipo (2+2+1).

Los pares de clorofila desplazados al rojo en las subunidades LhcE6 probablemente contribuyen a la absorción en el rojo lejano,[s] extendiendo el rango espectral de la fotosíntesis más allá de los 680 nm. Esta estrategia de captación de luz roja lejana ayuda a explicar cómo los organismos secundarios de endosimbiosis de linaje verde amplían la luz disponible para sus fotosistemas.

Limitaciones de la RuBisCO y fotorrespiración

La RuBisCO cataliza la carboxilación de la ribulosa 1,5-bisfosfato para formar 3-fosfoglicerato (3PG), que ingresa al ciclo C3 para producir azúcares.[s] Sin embargo, la RuBisCO no tiene una especificidad perfecta por CO2/O2: también oxigena la ribulosa 1,5-bisfosfato, produciendo la molécula inhibidora 2-fosfoglicolato (2PG).[s]

La fotorrespiración recicla el 2PG de vuelta a 3PG a un costo energético considerable. En condiciones de campo, la fotorrespiración consume hasta el 30 % de los equivalentes reductores foliares (NADPH, NADH, ferredoxina) y el 40 % del ATP fotosintético.[s] La especificidad CO2:O2 de la RuBisCO disminuye con la temperatura (4:1 a 5 °C, 1:1 a 41 °C), lo que hace que la fotorrespiración sea particularmente significativa bajo estrés por calor.

Fotosíntesis artificial y diseño biomimético

Investigadores de la Universidad de Basilea desarrollaron una molécula pentamérica que almacena cuatro cargas simultáneamente bajo irradiación lumínica, dos positivas y dos negativas.[s] Esta acumulación multicarga imita la química de cuatro electrones de la oxidación natural del agua. La excitación escalonada mediante dos destellos de luz permite operar con intensidades cercanas a la luz solar natural.

Nanoantenas que imitan los clorosomas se autoensamblan mediante interacciones pigmento-pigmento sin requerir el andamiaje pigmento-proteico complejo de los complejos captadores de luz naturales. Los sistemas artificiales enfrentan las mismas limitaciones espectrales que la biología de la fotosíntesis natural: la mayoría de las antenas absorben poco en la región verde y por encima de los 900 nm.[s] La integración de nanopartículas plasmónicas ofrece una estrategia para extender la cobertura espectral. Por ello, los esfuerzos de ingeniería por separado se centran en los cuellos de botella de la fijación de carbono y la fotorrespiración posteriores, en lugar de en la captación de luz en sí.[s]

How was this article?
Share this article

Spot an error? Let us know

Fuentes