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Las protestas en Cuba escalan: manifestantes toman e incendian la sede del Partido Comunista en Morón

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Manifestantes durante las protestas en Cuba asaltando edificio gubernamental en disturbios políticos
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Mar 27, 2026

Las protestas en Cuba han cruzado un umbral. Este artículo es la continuación de una historia que publicamos hace unos días: nuestro artículo sobre las conversaciones Cuba-Estados Unidos terminaba con La Habana sentada a la mesa de negociaciones, desesperada por conseguir combustible. Las conversaciones no avanzaron lo suficientemente rápido. Ahora los edificios están ardiendo.

Manifestantes en la ciudad cubana de Morón, en el centro de la isla, irrumpieron en la sede municipal del Partido Comunista en las primeras horas del sábado 14 de marzo, arrastrando muebles y símbolos de la era Castro a la calle y prendiéndoles fuego. El ataque a la sede del Partido en Morón es el acto de destrucción física más significativo dirigido contra infraestructura del Partido Comunista durante la crisis actual, y una de las confrontaciones más dramáticas entre ciudadanos cubanos y el Estado desde las protestas del 11 de julio de 2021, que fueron a su vez las manifestaciones antigubernamentales más grandes desde la revolución de 1959.

Cómo las protestas en Cuba llegaron a Morón

La confrontación comenzó como una marcha pacífica el viernes por la noche, 13 de marzo, en Morón, una ciudad de la provincia de Ciego de Ávila situada a unos 400 kilómetros al este de La Habana. Los vecinos se concentraron primero frente a la comisaría local, coreando “¡Libertad!”, “¡Abajo la dictadura!”, “¡Que pongan la luz, coño!” y “¡No tenemos miedo!”, según Havana Times.

La multitud se desplazó entonces a la sede municipal del Partido Comunista de Cuba (PCC). Los manifestantes entraron al edificio, extrajeron material político y muebles de la recepción y encendieron una gran hoguera en la calle. Entre los objetos quemados habría retratos y propaganda de la era Castro. Un grupo más reducido lanzó piedras contra las ventanas del edificio. Videos que circularon en redes sociales muestran llamas frente a la sede y multitudes vitoreando mientras ardía el material del Partido, según Al Jazeera.

Durante la noche también fueron atacadas otras instalaciones estatales, incluidas una farmacia y una tienda estatal, según NBC News.

Disparos y versiones contradictorias

Lo que sucedió después es objeto de disputa. El periodista independiente Guillermo Rodríguez Sánchez informó que un agente de policía descargó su arma cerca de la hoguera e hirió a un joven en el muslo. Informes no verificados en redes sociales afirmaron que la persona herida tenía 16 años. Imágenes de video parecen mostrar a una persona siendo cargada por otros manifestantes alejándose del lugar.

El gobierno cubano niega que alguien haya sido herido de bala. El medio oficial Vanguardia de Cuba declaró que “nadie fue herido por disparos”, atribuyendo la lesión del joven a una caída durante la confrontación. El grupo de derechos humanos Justicia11 reportó haber escuchado disparos en la zona, según Al Jazeera.

Esta versión no puede verificarse de forma independiente. El acceso a internet fue cortado en Morón tras los eventos, una táctica que las autoridades cubanas han utilizado en anteriores episodios de agitación, incluidas las protestas del 11 de julio de 2021.

Detenciones: ¿cinco o catorce?

Las cifras de detenidos en el marco de las protestas en Cuba varían según la fuente. Las autoridades cubanas declararon que cinco personas fueron arrestadas en Morón por lo que el gobierno calificó de “actos de vandalismo”, según Associated Press a través de NBC News.

La organización de asesoría jurídica Cubalex, que monitorea las detenciones en la isla, reportó al menos 14 personas detenidas en el marco de la ola de protestas más amplia desde el 6 de marzo. Esas detenciones abarcan varias provincias, incluidas Centro Habana, Marianao y el municipio de Bolivia en Ciego de Ávila. La cifra cubre la ola de protestas en su conjunto, no solo el incidente de Morón.

Cuba mantiene actualmente a más de 1.000 presos políticos, según el grupo de seguimiento con sede en España Prisoners Defenders. El gobierno liberó a 51 presos el 12 de marzo, aunque no está claro cuántos eran presos políticos.

La respuesta de Díaz-Canel

El presidente Miguel Díaz-Canel respondió reconociendo simultáneamente las quejas de fondo y condenando la protesta en sí. Señaló que “las quejas son legítimas cuando se realizan de forma cívica”, según Cuba Headlines, pero calificó los eventos de Morón de “vandalismo” y “violencia”, advirtiendo que “al vandalismo y la violencia no habrá impunidad”, según CiberCuba.

Este encuadre reproduce la respuesta del gobierno a las protestas del 11 de julio de 2021, cuando las autoridades diferenciaron entre la frustración económica legítima y lo que denominaron agitación instigada desde el exterior. En 2021, la represión posterior derivó en cientos de procesos judiciales y condenas de hasta 25 años de prisión para algunos participantes.

Por qué Morón, por qué ahora

El detonante inmediato fue el colapso de la central termoeléctricaInstalación de generación de electricidad que utiliza la combustión de combustibles fósiles (carbón, gas o petróleo) u otras fuentes de calor para producir vapor e impulsar turbinas. Antonio Guiteras el 4 de marzo. Guiteras, la mayor central eléctrica de Cuba, sufrió la rotura de una tubería de caldera que se propagó por toda la red nacional, dejando a aproximadamente el 80 % de la isla sin electricidad y afectando a unos 7 millones de personas en al menos 10 provincias, según CiberCuba. La central fue restaurada el 8 de marzo, pero la red ya operaba muy por debajo de su capacidad: generaba unos 1.180 megavatios frente a una demanda nacional de 2.250 megavatios, según análisis independiente.

Detrás del fallo de la red está el bloqueo de combustible. Estados Unidos cortó las transferencias de petróleo venezolano a Cuba el 3 de enero tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, y el 29 de enero la administración Trump emitió una orden ejecutiva que amenazaba con sanciones económicas a cualquier país que suministrase petróleo a Cuba, directa o indirectamente, según Al Jazeera. En aproximadamente tres meses, no ha llegado ningún envío de petróleo.

Morón no es un punto de conflicto aleatorio. La ciudad fue también escenario de protestas significativas durante las manifestaciones del 11 de julio de 2021. La provincia de Ciego de Ávila, predominantemente rural y dependiente de infraestructuras centralizadas, ha sido una de las más afectadas por cortes de luz de 20 horas o más al día.

Una semana de protestas en Cuba antes del incendio

El ataque en Morón no surgió de la nada. Cuba lleva más de una semana experimentando una agitación creciente:

  • Protestas con cacerolazosForma de protesta política que consiste en golpear rítmicamente ollas o sartenes, común en América Latina como expresión coordinada del descontento público sin necesidad de organización formal. estallaron en barrios de La Habana a partir del 6 de marzo aproximadamente, extendiéndose a Santiago, Matanzas y Ciego de Ávila en las noches siguientes.
  • Vecinos de Ceballos, también en Ciego de Ávila, salieron a la calle el 9 de marzo en manifestaciones nocturnas, según CiberCuba.
  • Estudiantes de la Universidad de La Habana organizaron sentadas tras la suspensión de las clases presenciales por restricciones energéticas.
  • El barrio habanero de Nuevo Vedado fue escenario de protestas nocturnas reiteradas, según Cuba Headlines.

El paso de los cacerolazos al ataque de infraestructuras del Partido representa un cambio cualitativo en las protestas en Cuba. Los cacerolazos son una forma de protesta reconocida en toda América Latina, ruidosa pero contenida. Entrar en un edificio del Partido Comunista y quemarlo cruza una línea que los cubanos no habían cruzado en la crisis actual hasta ahora.

Qué significan las protestas en Cuba para las conversaciones con Washington

Como informamos a principios de esta semana, Díaz-Canel confirmó públicamente que Cuba mantenía conversaciones con la administración Trump, impulsadas por el bloqueo de combustible y el colapso de la red eléctrica. Los eventos de Morón elevan las apuestas para ambas partes.

Para La Habana, el incendio de una sede del Partido supone un desafío directo a la autoridad del Estado de un tipo que el gobierno no ha enfrentado desde que tomó el poder. El coste político de parecer débil ante semejante ataque es alto, lo que aumenta la probabilidad de una represión severa. Pero la represión requiere recursos (policía, vehículos, infraestructura de comunicaciones) que la misma crisis del combustible está agotando.

Para Washington, la agitación puede servir como evidencia de que la campaña de presión está funcionando. Pero también plantea una pregunta incómoda: si el objetivo declarado es una transición democrática, ¿qué ocurre cuando el resultado real es el desorden civil y la potencial violencia estatal contra civiles desarmados?

El corte de internet en Morón, en el contexto de las mayores protestas en Cuba desde 2021, sugiere que la prioridad inmediata del gobierno es controlar el relato, no atender las quejas. Ese enfoque no impidió que las protestas del 11 de julio de 2021 se extendieran. Si funcionará en 2026, con una población que lleva tres meses bajo un bloqueo de combustible y con una red eléctrica que no puede mantener las luces encendidas de forma fiable, está por verse.

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